El trasfondo de " El amor que viste de piedra"
Cuando comencé a escribir esta historia, quería explorar como las heridas del pasado te acompañan por el resto de la vida. A veces, los golpes o las pérdidas no desapareen con el tiempo; simplemente aprendemos a cubrirlas con capas de silencio, frialdad o distancia. Quería plasmar ese dolor universal que, de una forma u otra, todos hemos sentido en algún momento. Las dos caras de una misma moneda: Elena y Susana Por un lado tenemos a Elena. A simple vista, su actitud puede parecer arrogante, fría y distante. Sin embargo, detrás de esa fachada no hay maldad alguna, sino una profunda vulnerabilidad. La coraza de Elena no es arrogancia, sino el búnker de aquella niña herida que teme perderlo todo otra vez. Para ella la distancia emocional era la única manera de protegerse y proteger lo suyo, creyendo erróneamente que si no mostraba afecto, el destino no tendría nada mas que quitarle. Por otro lado está Susana, quien refleja esa etapa tan frágil de la juventud ...