Los susurros del polvo ( Traducida al español)
Según la leyenda, se trataba de un pueblo encantado llamado Crepúsculo. Era un lugar aparentemente hermoso. Un pequeño pueblo turístico con preciosas playas de arena blanca, lagos, lugares para visitar, un manto de luces e incluso hoteles donde alojarse. Los habitantes del pueblo desconocían por completo esa oscura y aterradora leyenda.
Pero, en 1900 la isla no era un paraíso; era una colonia de plantaciones, aislada del mundo exterior, sin playas de arena blanca. A finales de la década de 1900, un hombre rico construyó el primer hotel, llamado Hotel Victoria, que era el más caro de la isla. Para inaugurarlo, el 31 de diciembre organizó una gran fiesta con toda la alta sociedad. Los sirvientes eran prisioneros y se veían obligados a trabajar en condiciones inhumanas, sin los elementos vitales para sobrevivir. Una de las sirvientas, una mujer nativa llamada Elle, que había vivido rodeada de brujas, maldijo la isla derramando sus lágrimas en un pozo justo antes de la medianoche. A medianoche, una extraña niebla cubrió todo el pueblo. Por la mañana no quedaba nadie y toda la isla estaba cubierta de polvo. (Nombre que se le dio a la isla pocos años después). El hotel estaba completamente vacío. Los carruajes estaban allí en la entrada de aquel hotel polvoriento y sucio, y el almuerzo seguía en la mesa. El Estado de la Nación cerró la isla y la declaró bajo una maldición. Pocos años después, un millonario compró la isla porque quería construir muchos hoteles. Empezó a reconstruirla sin saber las terribles condiciones en las que se había vivido. Unos meses después, terminó uno de ellos. Era un hermoso hotel de cuatro plantas y 300 habitaciones, con un techo cubierto de impresionantes lámparas de luces de colores. Tenía una piscina de agua cristalina con un bar en su interior. Los lugareños de la ciudad la bautizaron oficialmente como Dust. Años más tarde, en la década del 2000, toda la isla estaba llena de complejos turísticos de lujo, tiendas prestigiosas y restaurantes exquisitos. Con el tiempo, la gente empezó a visitarla atraída por la belleza de sus playas y a reservar en los hoteles.
En el complejo había una habitación maldita, la número 13. En ella se alojaban una pareja con dos niños. Al atardecer, la temperatura de la habitación empezó a bajar inexplicablemente y los niños comenzaron a hablar con amigos imaginarios que los hacían vestir como en la década de 1900. Sus padres se sintieron muy incómodos con la situación, pero no le prestaron atención porque eran niños y, como es normal, los niños tienen mucha imaginación. Pero con el paso de los días, el misterio continuó. Una noche, la pareja descubrió que sus pertenencias habían sido cambiadas de lugar sin ninguna explicación lógica. Notaron que sus hijos habían estado oyendo ruidos a medianoche, pidiéndoles ayuda. Rápidamente fueron a recepción para cambiar de habitación, pero todas estaban reservadas. No les quedó otra opción y decidieron quedarse allí. Supusieron que simplemente era el resultado de un día muy malo en el trabajo y que estaban muy cansados.
A la mañana siguiente, una anciana se registró en el hotel, pero la recepcionista notó algo muy extraño en ella. La anciana vestía ropa anticuada. Llevaba un vestido, pero no era un vestido común, sino un atuendo vintage de los años 90, completamente fuera de lugar. Tenía otro nombre y otra identidad. El encargado de recepción intentó averiguar la verdadera identidad de esta mujer, pero para su sorpresa, no figuraba en el registro, así que comenzó a buscarla, pero lamentablemente no pudo encontrar nada, por lo que la registró en el hotel. Mientras caminaba por los pasillos, esperaba encontrar algo familiar. De repente, se detuvo en el lugar donde comenzó la maldición: el pozo. Era el espíritu de Ella, la mujer que había lanzado la maldición, que había regresado al hotel para que la maldición se rompiera y finalmente descansara en paz; por eso la recepcionista no la había encontrado.
Una noche, los niños de la habitación 13 comenzaron a oír como susurros que los instaban a romper el círculo. Los niños no sabían exactamente qué hacer. Esto los condujo a una puerta secreta dentro del armario, donde encontraron el diario de la mujer y, por lo tanto, la primera llave para romper la maldición. La habitación 13 estaba construida exactamente en el lugar donde la señora tenía su pequeña habitación y su diario estaba escondido tras la pared. Cuando los niños abrieron el diario, vieron un mapa antiguo, era el mapa de la isla de principios del siglo XX. En él, ella indicaba el lugar exacto donde se encontraba el pozo. Los niños fueron a ese lugar y, al acercarse, sintieron la niebla y oyeron las risas de una fiesta de principios del siglo XX. Una vez que llegaron, ella apareció en el agua transparente pidiéndoles que encontraran un reloj que había enterrado junto al pozo, mostrándoles la hora real en que todo comenzó y permitiéndoles presenciar toda la injusticia que el hombre rico había cometido contra ella. Les dijo que debían desenterrar sus huesos, que estaban bajo un gran árbol cerca del hotel, para que descansara en paz, y que debían hacerlo justo a la hora en que había lanzado la maldición. A medianoche, los niños se movieron con sumo sigilo, caminando de puntillas para no despertar a sus padres y que descubrieran su arriesgado plan. Finalmente, desenterraron los huesos y la niebla del pozo desapareció, restaurando la paz y dejando atrás el misterio.

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