Sangre y pólvora
Esa noche, el silencio en la habitación no era solo ausencia de ruido, era el peso de saber que ya no tenía a nadie. Para Juana, la juventud estuvo marcada por el peso de la tradición; un descuido significó un lazo irrompible y un matrimonio forzado, sellando un destino que ella nunca eligió. Este era un matrimonio arreglado y forzado por los padres de ambos cónyuges, ya que en aquella época las costumbres dictaban que el honor y la palabra valían mas que el propio deseo. Años mas tarde la pequeña Juana nació rodeada de una familia completamente desestructurada y rota. A la edad de 18 años, ya Juana era un mujer bella, que cualquier hombre deseaba, alegre y carismática. Debajo de esa belleza, se escondía un triste y doloroso secreto, la sombra de un abuso por parte de su padre Julio, lo cual marcó su vida para siempre. Esta trágica sombra se entrelaza ahora con el presente de su madre Diana, quien se prepara para reencontrarse con un amor de su juventud, despertando sentimientos que cambiarían el rumbo de sus vidas. Sergio era el amor de la vida de Diana, un amor joven y alocado, un amor que se convirtió en una constante sombra en su corazón, una pasión que el tiempo y la distancia no lograron apagar. Al regresar, después de haber tomado diferentes caminos, Sergio se encontró con una verdad inesperada, el amor de toda su vida había tenido una hija de otro hombre. Esta noticia llenó a Sergio de un profundo dolor y de mucha rabia ya que el volvió para estar con ella, pero el destino le cambió drásticamente los planes. En medio de la tormenta de emociones, compartieron un día de pasión, lo que cambiaría sus vidas para siempre. Cuando aparentemente todo estaba en calma Sergio planea secuestrar a la joven Juana. Cuando Sergio y Juana hablaron y se contaron todo, se dieron cuenta que ambos tenían cuentas pendientes con Julio. Esta, le mando una ubicación a Julio pidiéndole ayuda y él, movido por ese vínculo paternal a pesar de todo, va para allá con Diana. Cuando llegan Sergio, con Juana a su lado, le exige a Julio que deje a su esposa, dejando claro que si no lo hace, la vida de su hija correrá peligro. La tensión llega al límite cuando Sergio y Julio desenfundan las armas. En medio de súplicas desesperadas de Diana, la cual intenta proteger a su hijo, Sergio solo piensa en el peligro que representa Julio. Se desata el tiroteo y, en un instante, una bala de Julio, impacta en Sergio, acabando con su vida. Al cabo de algunos minutos, llega la policía, empiezan a investigar el crimen, llevándose a Julio a comisaría para interrogarlo. Cuando llegaron a la conclusión de que el hombre era el asesino lo condenaron a diez años de prisión. Tras la muerte de Sergio; el gran amor de su vida; su salud mental se deterioró gravemente hasta el punto de ser internada tras el nacimiento de su hijo. A raíz de todo el estrés vivido con su padre y Sergio, Juana decide irse a vivir al Convento, en busca de paz y refugio para sanar tanto dolor. Por su lado, el niño creció junto a sus abuelos maternos , y a la edad de 10 años fue acogido por el sistema de Servicios Sociales, ya que sus abuelos eran personas mayores que no podían mantener esa "carga" según ellos.

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